Nada que Mourinho puede con el Barcelona y sus enemigos se saborean con su mala fortuna. Intentó de igual a igual en el primer duelo y se llevó un 5-0. Desde entonces apostó a defenderse y contraatacar, con Pepe de mediocentro como eje de batalla. Y se acercó. Ganó la Copa del Rey, empató dos partidos, uno en Camp Nou.
Pero la cabeza de Pepe no es tan fiable como su cuerpo. En cualquier momento deja al Madrid con 10. Eso pasó en la ida de la pasada Champions. Mourinho se escondió las polémicas arbitrales para defender su apuesta. “Equipo con Pepe controla al Barcelona, equipo sin Pepe no”. La culpa la tuvieron los árbitros de la UEFA en ese momento.
Vino la Supercopa con Pepe de zaguero. El Madrid jugó bien, pero el Barcelona le volvió a ganar. Luego vino el clásico liguero en el Bernabéu. Mou no puso a Pepe en el mediocampo ante la oportunidad de aumentar una ventaja de puntos a nueve. No tuvo éxito. El Barcelona recortó a tres la distancia en puntos y, peor aún, triplicó nuevamente la meramente futbolística.
Lo último es la ida de la Copa del Rey. Pepe volvió al mediocampo, pero fue inútil. No pudo contener a los mediocampistas del Barcelona, mucho menos a su necio caracter. Mourinho quiso contraatacar con Ronaldo, Benzema e Higuain en punta, sin un volante a sus espaldas. Le funcionó para abrir el marcador, pero el Barcelona siempre es paciente y a punta de toque cansó a los lanzadores del Madrid, y dejó sin alimento a los tres mosqueteros. Los de Guardiola remontaron a un 2-1 con baile incluido. El Barcelona ya sabe jugar contra el equipo con Pepe. El Madridismo no puede más.
¿Y ahora qué? Mourinho es capaz que manda un equipo de suplentes al partido de vuelta. Pero está el reto de ganar en Camp Nou. Guardiola, que sabe más del Madrid que el mismo Mou, dice que no se confía. Tiene Mou algo a favor: el dominio del Barcelona ya sitúa al Madrid como el menos favorito. Lo que le gusta a Mou. Es la manera que oculta sus deficiencias. El problema es que el Barcelona conoce el plan desde que terminó el partido de ida.
Ante eso no le queda otra que jugar fútbol. Hacer uso de su amplia plantilla. La recomendación es polémica. Mou debe poner un once de ataque, pero sin Cristiano de inicio. Si se olvida de Cristiano, se concentrará de una vez por todas en un plan ofensivo que le intente quitar la pelota al Barcelona. Es la única manera de que el Madrid de hoy tenga la piel obrera que Mou busca. Cristiano es el sacrificado porque no marca diferencia contra el Barcelona. Mou puede salir al Camp Nou con Casillas; Arbeloa, Pepe, Ramos, Marcelo; Xabi, Lass, Callejón; Di Maria; Benzema e Higuain.
Solo para ver qué pasa. Cristiano puede ser reservado para el resto de la temporada.


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