
A los siete minutos, Thierry Henry levantó a la tribuna del Red Bull Arena cuando perdió un mano a mano con el arquero del Tottenham Hotspur Carlo Cudicini. A los 25, la puso a sus pies al marcar su primer gol como jugador de los New York Red Bulls.
El francés no perdió tiempo en su debut en Nueva York. Fue el crack que todos conocemos. Su nivel fue tan alto que hizo ver bien a sus compañeros. (Normalmente los Bulls son ingenuos y torpes, pero junto a él parecían de la cantera del Barcelona).
Fue una fiesta de bienvenida que duró 45 minutos porque Henry no salió tras el descanso. El segundo tiempo fue como despertarse de un sueño. Los Bulls fueron los mismos de siempre, y los Spurs, con gordos y sin varios titulares, remontaron la ventaja dejada por Henry. Tras el pitazo final, ”Tití” saltó al césped para reanimar a sus nuevos compañeros y firmar autógrafos pacientemente.
Fue una celebración moderada para todos menos para Brian Nielsen, el mediocampista danés de los Red Bulls. Manzana Pecosa pudo sumar una nueva prueba al expediente que lo vincula con la vida nocturna y mañanera. Mientras veía cómodo en la tribuna (está lesionado) el debut de la estrella francesa, el zurdo se tomó un cocktail de tres bebidas energizantes (ver foto) en un lapso de 60 minutos. Escenario sospechoso para los que conocemos las maneras de divertirse de la juventud actual. No hay manera de enteder ese consumo extremo de esas bebidas cuando el jugador se encuentra en recuperación. Más preocupante fue verlo tenso y ansioso –obvio que la razón no era la derrota de su equipo–, sin despegarse de su Blackberry y comiéndose las uñas.
Nuestra unidad investigativa seguirá al tanto del caso Nielsen. La celebridad de Henry no nos exime de nuestra responsabilidad.
*Notas extras:
- Confirmamos que Rafa Márquez viene para los Red Bulls.
- Henry vive en el Soho y va al estadio usando el Path.
- La hinchada del Tottenham tiene su seccional en Nueva York, exactamente en Brooklyn.





